Camino al despertar

Norma B. Coronel 
Comunidad «Salita del barrio de Balvanera»
Buenos Aires, Argentina
Octubre 23, 2018
normabc@gmail.com

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Comentarios Testimoniales a El Mensaje de Silo
Silo, el gran despierto

Estos comentarios abarcan un período de mi vida que va desde el 2002, año en que se lanzara el Mensaje de Silo, hasta el 2018 e incluyen a los primeros que escribiera en el año 2011. Este escrito ha surgido de la necesidad personal de contar la propia experiencia y el cambio que se fue produciendo en mí a medida que ahondaba en el Mensaje. Hay además una aspiración a que esto pueda servir a que otros tomen el Mensaje como el camino de la liberación del sufrimiento propio y ajeno, como el camino hacia el Sentido de la vida.

El Mensaje no es dogmático sino de libre interpretación. Así se encuadran estos comentarios hechos de acuerdo a mi experiencia y entendimiento logrados tanto por la práctica durante las reuniones semanales, como por mi práctica individual frecuente. El hecho de acercárselo a mis familiares, amigos y a otras personas, ayudó en la comprensión y en el logro de una apertura mayor hacia los demás, habilitándome a experiencias antes desconocidas.

Este escrito es un testimonio acerca de lo que toda persona puede lograr al hacer suyo El Mensaje de Silo. Está presentado en forma de poemas que tratan de describir experiencias que conforman un proceso personal, no lineal, que se fue desarrollan- do, seguidos de algunas explicaciones que muestran la manera en que he practicado lo que en el libro se describe. Nunca he seguido secuencialmente las meditaciones que, por otra parte, he acompañado con las ceremonias. Al final se incluye relato completo de las experiencias que han sido centrales en mi proceso.

El mensaje que bondadosamente Silo nos ha regalado es un vehículo hacia una vida coherente y trascendente. Nos lleva a la justicia, a la reconciliación. Por medio de él se accede a lo Profundo, develándose finalmente la existencia del sentido permanente que transforma la vida 
iluminándola; cae entonces la creencia en la muerte definitiva cortándose así las ataduras al sufrimiento. Y es posible también arribar a la experiencia indubitable de lo que llamo la divinidad.